Behr comenzó vendiendo aceite de linaza a las tiendas de pintura en la parte de atrás de su camioneta de madera después de la Segunda Guerra Mundial.

El audaz espíritu emprendedor y el compromiso de Behr con la integridad y con hacer lo correcto constituyen la base de nuestro éxito.

Los miembros del equipo Behr han hecho una diferencia positiva en las comunidades y por medio de las ONG.

Behr está comprometida en cumplir y exceder en la medida de lo posible los requerimientos regulatorios ambientales.

Behr es una familia muy unida de individuos divertidos y llenos de energía. ¡Únase al equipo en el que usted puede confiar y que a la vez confía en usted!